* ¿En dónde piensas que está esa puerta, y qué podría haber del otro lado?
* ¿Qué hay detrás de lo visible?
* ¿Qué hace que esa sombra se asome en la pared?
* ¿Qué cosa no es como parece?
* ¿Qué es lo que yo sé en lo profundo de mis ovarios que desearía no saber?
* ¿Qué parte de mí ha sido asesinada o yace muriendo?
Quienes han de desarrollar la Consciencia buscan con afán todo lo que yace detrás de lo fácilmente observable.
También le gustaba la música.
En realidad fue un cosmopolita sedentario, ya que no salió nunca de la ciudad de Atenas
más que para luchar contra los persas o consultar el oráculo de Delfos.
Otros filósofos viajaron por el Mediterráneo para instruirse.
Vivió en unos tiempos turbulentos, bajo la tiranía de los Treinta, que según Jenofonte le prohibieron enseñar la retórica.
Su personalidad es, a veces, contradictoria: bufón y serio, dulce y violento, religioso y librepensador, aristócrata y demócrata.
No se conoce tampoco con exactitud cuál fue su formación intelectual: practicó la gimnasia, la música, la geometría y la astronomía.
En cuanto a su relación con los filósofos, no entendió a Heráclito, frecuentó a los sofistas y tuvo entre sus oyentes a Platón.
Sócrates no ha dejado ningún texto escrito.
Es dudoso, por tanto, si existe una filososfía suya. Sus palabras y pensamientos nos han sido transmitidos.
Fue un teórico puro, va, viene, pregunta, vive de la ciudad.
Considerará amigos a los otros ciudadanos, intentará ayudarles y mostrará un amor pedagógico hacia los jóvenes.
En su propia educación será sobrio, cuidará su salud, despreciará el dinero, será piadoso y modesto.
Tendrá por norma predicar con el ejemplo.
Sócrates interrogaba al que encontraba, al artesano, al político, al sacerdote
y a todos les demostraba que eran incapaces de definir el objeto de su saber.
Sócrates se incluiría entre los sofistas al limitar su búsqueda al único objeto que podemos conocer, el hombre.
Para él, el sustituto de la prueba metafísica es la experiencia y la analogía, el diálogo.
En realidad, es casi seguro que fuera el creador de la dialéctica.
Con una burlona modestia (su ironía) se coloca en actitud interrogante frente a su interlocutor
y le hace examinar casos particulares y de la vida corriente, que luego comparaba con otros, deducía sus consecuencias,
llegando a principios generales de crítica moral o a mostrar la falsedad del argumento
o las contradicciones en las que incurría el interlocutor.
Es casi seguro que expuso a muchos a vergüenza,
por lo que fue creándose enemigos, llegando a considerarle peligroso y revolucionario.
Su mérito estribó en establecer que por un trabajo comunitario sobre el discurso común, se podía llegar al discurso justo:
los sofistas hablaban ante los otros, pero no con los otros, el dialéctico, sin embargo, dialoga e intenta convencer a través del diálogo.
La dialéctica destroza los discursos largos, procede a base de preguntas cortas, se dirige al intelecto y su finalidad es convencer.
Su ironía es burlona, porque la dialéctica se prepara para demostrar al otro que, en realidad, ignora lo que alardea de saber.
Para Sócrates el concepto es innato y universal.
El pensamiento de Sócrates no fue Dios ni el Cosmos: es cualquiera, el artesano, el artista, el político.
A cada uno le interesa lo útil, pero no con carácter universal, sino por un beneficio inmediato.
Su análisis de lo útil desemboca en el concepto de bien. Propugnó la práctica de la virtud,
porque, en su opinión, la virtud es dominar los movimientos de una naturaleza ciega y conducirse según la ciencia del bien.
Pensaba, asimismo, que el hombre, por esencia, quiere el bien y que cuando hace mal se engaña,
concluyendo que nadie es malvado voluntariamente.
Considera necesario hablar; la verdad, en su opinión, no se alcanza con grandes y aparatosos discursos, sino mediante el diálogo.
El lenguaje será para él el lugar de su verdad. Pero lo más importante no será el dios oculto o el mundo,
sino que para Sócrates lo fundamental es conocernos a nosotros mismos.
La virtud, para él, consistirá en resistir a los impulsos particulares para seguir los mandamientos universales de la razón.
Los conceptos más útiles e importantes son los que nos pueden ayudar a dirigir nuestra conducta.
Éste será el Sócrates creador de la ciencia moral.
Pero el Sócrates que nosotros conocemos es el creado por Platón,
no es un hombre de carne y hueso, sino un auténtico <<personaje>>, sabio, sublime, tierno, burlón, honrado.
Como no dejó un sistema doctrinal y prefería educar a los hombres para que ellos solos reflexionasen,
su figura y doctrina fueron asimiladas por sus discípulos, y, a su muerte,
se formaron varias escuelas socráticas: la Clínica, la Cirenaica y la Megárica.
Su forma de morir también elevaría a la categoría de mito a este enigmático personaje.
Fue condenado a muerte.
Aunque lo consideró injusto, no quiso escapar cuando sus alumnos le prepararon la huida y bebió la cicuta,
demostrando una gran serenidad y poniendo en práctica su teoría de que el primer deber del ciudadano
es la obediencia de la ley, aunque sea injusta.
El porqué de esta condena ha sido motivo de discusiones frecuentes, sin haberse llegado a una conclusión definitiva.
Hasta el siglo XIX se pensó que fue víctima de los sofistas, sus enemigos más directos.
Después se creyó que Sócrates había suscitado la ira de los más reaccionarios, acusándole de corruptor de la juventud
y también que le pudieron exigir cuentas por su colaboración con los aristócratas.
Otros han visto en su muerte una conducta fracasada. Opinan que él quería morir, que estaba cansado de su sabiduría.
Pero, apenas muerto, una vez ingerida la cicuta, se cerraron las palestras y gimnasios en señal de duelo
y se desterró a los que le habían acusado. Con su muerte, se convirtió en un mito, en un símbolo.
Ha pasado a la historia como la representación del sabio por excelencia.
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Como no pude darme cuenta , al encontrarme con este hermoso espacio, Remanso de paz , alegría y sobre todo esas ganas de compartir , que siempre desprendes, Feliz finde amiga querida, Besitos
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BienVenida Sandra!Quizás los árboles no te dejaban verme… ;-jjjNos vemos por el Camino… Abrazos enREDa2…
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Querida Valentina, es una alegría que hayas puesto esto, me encanta Sócrates, creo que es uno de los grandes genios de la historia, su filosofía la dialéctica, el enseñar haciendo pensar al otro, creo que fue uno de los grandes psicólogos de la historia^^ porque fue el primero en no imponer su criterio, sino en hacerlo saber desde el otro, abriendo su mente, con preguntas, era genial, y de no haber sido por sus enseñanzas, hoy el mundo no sería el mismo, porque debemos recordar que Platón fue su discípulo,, y Aristóteles de los subsiguientes jej besos!! Y GRACIAS por ésta entrada^^ 😉 ^^
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