¡amor inexpugnable, amor huido!
No, no me des tu hueco,
¡que ya va por el aire el mío!
¡Ay de ti, ay de mí, de la brisa!
Para ver que todo se ha ido.
¡Escucha la LLamada de la Madre Tierra!
¡Muévete!
¡Sueña!
* ¿En dónde piensas que está esa puerta, y qué podría haber del otro lado?
* ¿Qué hay detrás de lo visible?
* ¿Qué hace que esa sombra se asome en la pared?
* ¿Qué cosa no es como parece?
* ¿Qué es lo que yo sé en lo profundo de mis ovarios que desearía no saber?
* ¿Qué parte de mí ha sido asesinada o yace muriendo?
Quienes han de desarrollar la Consciencia buscan con afán todo lo que yace detrás de lo fácilmente observable.
También le gustaba la música.
En realidad fue un cosmopolita sedentario, ya que no salió nunca de la ciudad de Atenas
más que para luchar contra los persas o consultar el oráculo de Delfos.
Otros filósofos viajaron por el Mediterráneo para instruirse.
Vivió en unos tiempos turbulentos, bajo la tiranía de los Treinta, que según Jenofonte le prohibieron enseñar la retórica.
Su personalidad es, a veces, contradictoria: bufón y serio, dulce y violento, religioso y librepensador, aristócrata y demócrata.
No se conoce tampoco con exactitud cuál fue su formación intelectual: practicó la gimnasia, la música, la geometría y la astronomía.
En cuanto a su relación con los filósofos, no entendió a Heráclito, frecuentó a los sofistas y tuvo entre sus oyentes a Platón.
Sócrates no ha dejado ningún texto escrito.
Es dudoso, por tanto, si existe una filososfía suya. Sus palabras y pensamientos nos han sido transmitidos.
Fue un teórico puro, va, viene, pregunta, vive de la ciudad.
Considerará amigos a los otros ciudadanos, intentará ayudarles y mostrará un amor pedagógico hacia los jóvenes.
En su propia educación será sobrio, cuidará su salud, despreciará el dinero, será piadoso y modesto.
Tendrá por norma predicar con el ejemplo.
Sócrates interrogaba al que encontraba, al artesano, al político, al sacerdote
y a todos les demostraba que eran incapaces de definir el objeto de su saber.
Sócrates se incluiría entre los sofistas al limitar su búsqueda al único objeto que podemos conocer, el hombre.
Para él, el sustituto de la prueba metafísica es la experiencia y la analogía, el diálogo.
En realidad, es casi seguro que fuera el creador de la dialéctica.
Con una burlona modestia (su ironía) se coloca en actitud interrogante frente a su interlocutor
y le hace examinar casos particulares y de la vida corriente, que luego comparaba con otros, deducía sus consecuencias,
llegando a principios generales de crítica moral o a mostrar la falsedad del argumento
o las contradicciones en las que incurría el interlocutor.
Es casi seguro que expuso a muchos a vergüenza,
por lo que fue creándose enemigos, llegando a considerarle peligroso y revolucionario.
Su mérito estribó en establecer que por un trabajo comunitario sobre el discurso común, se podía llegar al discurso justo:
los sofistas hablaban ante los otros, pero no con los otros, el dialéctico, sin embargo, dialoga e intenta convencer a través del diálogo.
La dialéctica destroza los discursos largos, procede a base de preguntas cortas, se dirige al intelecto y su finalidad es convencer.
Su ironía es burlona, porque la dialéctica se prepara para demostrar al otro que, en realidad, ignora lo que alardea de saber.
Para Sócrates el concepto es innato y universal.
El pensamiento de Sócrates no fue Dios ni el Cosmos: es cualquiera, el artesano, el artista, el político.
A cada uno le interesa lo útil, pero no con carácter universal, sino por un beneficio inmediato.
Su análisis de lo útil desemboca en el concepto de bien. Propugnó la práctica de la virtud,
porque, en su opinión, la virtud es dominar los movimientos de una naturaleza ciega y conducirse según la ciencia del bien.
Pensaba, asimismo, que el hombre, por esencia, quiere el bien y que cuando hace mal se engaña,
concluyendo que nadie es malvado voluntariamente.
Considera necesario hablar; la verdad, en su opinión, no se alcanza con grandes y aparatosos discursos, sino mediante el diálogo.
El lenguaje será para él el lugar de su verdad. Pero lo más importante no será el dios oculto o el mundo,
sino que para Sócrates lo fundamental es conocernos a nosotros mismos.
La virtud, para él, consistirá en resistir a los impulsos particulares para seguir los mandamientos universales de la razón.
Los conceptos más útiles e importantes son los que nos pueden ayudar a dirigir nuestra conducta.
Éste será el Sócrates creador de la ciencia moral.
Pero el Sócrates que nosotros conocemos es el creado por Platón,
no es un hombre de carne y hueso, sino un auténtico <<personaje>>, sabio, sublime, tierno, burlón, honrado.
Como no dejó un sistema doctrinal y prefería educar a los hombres para que ellos solos reflexionasen,
su figura y doctrina fueron asimiladas por sus discípulos, y, a su muerte,
se formaron varias escuelas socráticas: la Clínica, la Cirenaica y la Megárica.
Su forma de morir también elevaría a la categoría de mito a este enigmático personaje.
Fue condenado a muerte.
Aunque lo consideró injusto, no quiso escapar cuando sus alumnos le prepararon la huida y bebió la cicuta,
demostrando una gran serenidad y poniendo en práctica su teoría de que el primer deber del ciudadano
es la obediencia de la ley, aunque sea injusta.
El porqué de esta condena ha sido motivo de discusiones frecuentes, sin haberse llegado a una conclusión definitiva.
Hasta el siglo XIX se pensó que fue víctima de los sofistas, sus enemigos más directos.
Después se creyó que Sócrates había suscitado la ira de los más reaccionarios, acusándole de corruptor de la juventud
y también que le pudieron exigir cuentas por su colaboración con los aristócratas.
Otros han visto en su muerte una conducta fracasada. Opinan que él quería morir, que estaba cansado de su sabiduría.
Pero, apenas muerto, una vez ingerida la cicuta, se cerraron las palestras y gimnasios en señal de duelo
y se desterró a los que le habían acusado. Con su muerte, se convirtió en un mito, en un símbolo.
Ha pasado a la historia como la representación del sabio por excelencia.
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Un regalito para tod@s l@s romántic@s.
Un video realizado a Corazón abierto.
La música de Nicola di Bari. "El último romántico"
No me gusta celebrar San Valentin, ¡y me llaman Valentina! ;-p*
Me parece una "fiesta" comercial, puro Marketing…
Pero! ¡Faltaba el pero! ;-p
La Vida me ha forzado hoy a reflexionar sobre el Amor, el desAmor, el Amor propio y el Amor al próximo…
Así que, mientras meditaba, he realizado este video con imágenes muy personales para compartir con los seres que Amo…
y… ¿por qué no?… ¡Felices Valentina’s dias… meses… años!
Paz y Amor forever… ;-D*
14 febrero 2009.
http://es.youtube.com/valentinaZul
http://www.youtube.com/watch?v=GWe1EIliHFI
-AzulMooN-
1) Este ofrecimiento se propone con la única finalidad de preparar gente que quiera avanzar en el Conocimiento para el Tercer Milenio. El ser humano que se retrasa en la evolución, puede retrasar también a toda la humanidad.
2) Lo que importa son los mensajes de los Maestros que guían los destinos de los habitantes de cada mundo, no la de los tripulantes de las naves espaciales que pueden tener los mismos conocimientos de la existencia – incluso menos – que los pilotos de nuestros propios aviones.
3) El alma también es denominada en algunas filosofías orientales "Yo Superior". En Cienciología se la llama thetán, siendo este término más apropiado porque erradica la falsa idea de que el hombre tiene un alma: el hombre Es esa Alma. El Prof. Jorge Raúl Olguín comprobó que solo el 10% de esa alma se encuentra encarnada en la persona y el otro 90% está en su plano de vibración correspondiente. A través de la telepatía – propia o utilizando un médium entrenado – se puede hacer contacto y dialogar con ella. El hombre, al "morir", regresa al nivel espiritual en que se encuentra su alma o thetán, que es inmortal y se integra con él. Ese Alma, sin embargo, puede ascender o descender de nivel, según su conducta en la Tierra.
No hay ningún premio o castigo, solo consecuencia.
El texto que leíste es una metáfora sobre la necesidad de la voluntad para avanzar.
No hay elegidos. Todos somos elegidos, todos los que se lo propongan evolucionarán espiritualmente, en Amor y en Obras.
Al respecto nuestra propuesta es el material publicado en las páginas de nuestra web, así como las diversas técnicas o respuestas que podamos ofrecerte.
Estamos a tu disposición.
Saludos. Daniel José.
Desde http://www.grupoelron.org/contactosyenlaces.htm
¡Hablame para que pueda verte!
-Sócrates-
¡La Tierra no pertenece al hombre!
la segunda parte del video la encontrareis en:
http://www.youtube.com/watch?v=XIVImFJzrhA
-Texto .completo de la Carta-
El gran jefe blanco de Washington nos envia un mensaje: quiere comprar nuestras tierras. El Gran Jefe nos envia también palabras de amistad y de buena voluntad. Algo muy amable por su parte, pues sabemos que él no necesita de nuestra amistad. Sin embargo nosotros meditaremos su oferta, pues sabemos que si no vendemos vendrán seguramente hombres blancos armados y nos quitarán nuestras tierras. ¿pero cómo es posible compar o vender el cielo o el calor de la tierra?. No comprendemos estas ideas si no somos dueños de la frescura del aire ni del reflejo del agua. ¿Cómo podríamos comprarlos o venderlos?, pero tomaremos una decisión el gran jefe de Wáshington podrá confiar en lo que diga el jefe Seattle con tanta seguridad como la que pueda tener en el transcurrir de las estaciones del año. Mis palabras son como las estrellas, nunca tienen ocaso.
Cada partícula de esta tierra es sagrada para mi pueblo. Cada brillante aguja de un pino, cada grano de arena de las playas, cada gota de rocío de los sombríos bosques, cada calvero, el zumbido de cada insecto, todos son sagrados en la memoria y en la experiencia de mi pueblo. La savia que asciende por los árboles lleva consigo el recuerdo de los pieles rojas.
Los muertos del hombre blanco se olvidan de su tierra natal cuando se van a caminar por entre las estrellas. Nuestros muertos jamás olvidan esta hermosa tierra porque ella es la madre del hombre de piel roja. Somos parte de la tierra y ella es parte de nosotros. Las fragantes flores son nuestras hermanas; el venado, el caballo, el águila majestuosa son nuestros hermanos. Las praderas, el calor corporal del potrillo y el hombre, todos pertenecen a la misma familia. "Por eso, cuando el Gran Jefe de Washington manda decir que desea comprar nuestras tierras, es mucho lo que pide. El Gran Jefe manda decir que nos reservará un lugar para que podamos vivir cómodamente entre nosotros. El será nuestro padre y nosotros seremos sus hijos. Por eso consideraremos su oferta de comprar nuestras tierras. Mas, ello no será fácil porque estas tierras son sagradas para nosotros. El agua centelleante que corre por los ríos y esteros no es meramente agua sino la sangre de nuestros antepasados. Si os vendemos estas tierras, tendréis que recordar que ellas son sagradas y deberéis enseñar a vuestros hijos que lo son y que cada reflejo fantasmal en las aguas claras de los lagos habla de acontecimientos y recuerdos de la vida de mi pueblo. El murmullo del agua es la voz del padre de mi padre.
Los ríos son nuestros hermanos, ellos calman nuestra sed. Los ríos llevan nuestras canoas y alimentan a nuestros hijos. Si os vendemos nuestras tierras, deberéis recordar y enseñar a vuestros hijos que los ríos son nuestros hermanos y hermanos de vosotros; deberéis en adelante dar a los ríos el trato bondadoso que daréis a cualquier hermano.
Sabemos que el hombre blanco no comprende nuestra manera de ser. Le da lo mismo un pedazo de tierra que el otro porque él es un extraño que llega en la noche a sacar de la tierra lo que necesita. La tierra no es su hermano sino su enemigo. Cuando la ha conquistado la abandona y sigue su camino. Deja detrás de él las sepulturas de sus padres sin que le importe. Despoja de la tierra a sus hijos sin que le importe. Olvida la sepultura de su padre y los derechos de sus hijos. Trata a su madre, la tierra, y a su hermano el cielo, como si fuesen cosas que se pueden comprar, saquear y vender, como si fuesen corderos y cuentas de vidrio. Su insaciable apetito devorará la tierra y dejará tras sí sólo un desierto.
No lo comprendo. Nuestra manera de ser es diferente a la vuestra. La vista de vuestras ciudades hace doler los ojos al hombre de piel roja. Pero quizá sea así porque el hombre de piel roja es un salvaje y no comprende las cosas. No hay ningún lugar tranquilo en las ciudades del hombre blanco, ningún lugar donde pueda escucharse el desplegarse de las hojas en primavera o el orzar de las alas de un insecto. Pero quizá sea así porque soy un salvaje y no puedo comprender las cosas. El ruido de la ciudad parece insultar los oídos. ¿Y qué clase de vida es cuando el hombre no es capaz de escuchar el solitario grito de la garza o la discusión nocturna de las ranas alrededor de la laguna? Soy un hombre de piel roja y no lo comprendo. Los indios preferimos el suave sonido del viento que acaricia la cala del lago y el olor del mismo viento purificado por la lluvia del mediodía o perfumado por la fragancia de los pinos.
El aire es algo precioso para el hombre de piel roja porque todas las cosas comparten el mismo aliento: el animal, el árbol y el hombre. El hombre blanco parece no sentir el aire que respira. Al igual que un hombre muchos días agonizante, se ha vuelto insensible al hedor. Mas, si os vendemos nuestras tierras, debéis recordar que el aire es precioso para nosotros, que el aire comparte su espíritu con toda la vida que sustenta. Y, si os vendemos nuestras tierras, debéis dejarlas aparte y mantenerlas sagradas como un lugar al cual podrá llegar incluso el hombre blanco a saborear el viento dulcificado por las flores de la pradera.
Consideraremos vuestra oferta de comprar nuestras tierras. Si decidimos aceptarla, pondré una condición: que el hombre blanco deberá tratar a los animales de estas tierras como hermanos. Soy un salvaje y no comprendo otro modo de conducta. He visto miles de búfalos pudriéndose sobre las praderas, abandonados allí por el hombre blanco que les disparó desde un tren en marcha. Soy un salvaje y no comprendo como el humeante caballo de vapor puede ser más importante que el búfalo al que sólo matamos para poder vivir. ¿Qué es el hombre sin los animales? Si todos los animales hubiesen desaparecido, el hombre moriría de una gran soledad de espíritu. Porque todo lo que ocurre a los animales pronto habrá de ocurrir también al hombre. Todas las cosas están relacionadas ente sí.
Vosotros debéis enseñar a vuestros hijos que el suelo bajo sus pies es la ceniza de sus abuelos. Para que respeten la tierra, debéis decir a vuestros hijos que la tierra está plena de vida de nuestros antepasados. Debéis enseñar a vuestros hijos lo que nosotros hemos enseñados a los nuestros: que la tierra es nuestra madre. Todo lo que afecta a la tierra afecta a los hijos de la tierra. Cuando los hombres escupen el suelo se escupen a sí mismos.
Esto lo sabemos: la tierra no pertenece al hombre, sino que el hombre pertenece a la tierra. El hombre no ha tejido la red de la vida: es sólo una hebra de ella. Todo lo que haga a la red se lo hará a sí mismo. Lo que ocurre a la tierra ocurrirá a los hijos de la tierra. Lo sabemos. Todas las cosas están relacionadas como la sangre que une a una familia.
Aún el hombre blanco, cuyo Dios se pasea con él y conversa con el -de amigo a amigo no puede estar exento del destino común-. Quizá seamos hermanos, después de todo. Lo veremos. Sabemos algo que el hombre blanco descubrirá algún día: que nuestro Dios es su mismo Dios. Ahora pensáis quizá que sois dueño de nuestras tierras; pero no podéis serlo. El es el Dios de la humanidad y Su compasión es igual para el hombre blanco. Esta tierra es preciosa para El y el causarle daño significa mostrar desprecio hacia su Creador. Los hombres blancos también pasarán, tal vez antes que las demás tribus. Si contamináis vuestra cama, moriréis alguna noche sofocados por vuestros propios desperdicios. Pero aún en vuestra hora final os sentiréis iluminados por la idea de que Dios os trajo a estas tierras y os dio el dominio sobre ellas y sobre el hombre de piel roja con algún propósito especial. Tal destino es un misterio para nosotros porque no comprendemos lo que será cuando los búfalos hayan sido exterminados, cuando los caballos salvajes hayan sido domados, cuando los recónditos rincones de los bosques exhalen el olor a muchos hombres y cuando la vista hacia las verdes colinas esté cerrada por un enjambre de alambres parlantes. ¿Dónde está el espeso bosque? Desapareció. ¿Dónde está el águila? Desapareció. Así termina la vida y comienza la supervivencia….
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Desde mi punto de vista, este documento tenía que ser de obligada lectura en las Escuelas para ir creando Conciencia NaturalMente desde pequeños…
1.Desistir
¿Cómo sabe uno si ya ha perdonado?
¡Feliz semana!
Aquí os dejo unos videos de la película Martín Hache,
para reflexionar y mantener la Mente despierta.
¡Hay que hacer el Amor a las Mentes!
¡ToTalMENTE de acuerdo!
¿y tú?