Una Mujer valiente y juiciosa procurará cultivar la peor tierra de su psique, pues, si sólo cultiva la mejor, obtendrá a cambio el peor panorama de lo que ella es.
La mujer valiente no teme investigar lo peor. Ello garantizará un incremento del poder de su alma a través de las percepciones y oportunidades de examinar de nuevo la propia Vida y el propio Yo…
El depredador se muestra especialmente agresivo cuando tiende emboscadas a la naturaleza salvaje de la Mujer.
En el mejor de los casos trata de menospreciar y, en el peor, de cortar la conexión de la Mujer con sus propias percepciones, inspiraciones, investigaciones y demás.
La mujer antaño ingenua tiene que afrontar lo ocurrido. La muerte a manos de Barba Azul de todas sus “fisgonas” esposas es la muerte del femenino creador, del potencial capaz de desarrollar toda suerte de vidas nuevas e interesantes.
Paradójicamente, mientras su antigua Vida se muere y ni siquiera los mejores remedios consiguen disimularlo, la Mujer despierta ante su propia hemorragia y, gracias a ello, empieza a Vivir.
Clarissa Pínkola.- Mujeres que corren con lobos

